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ALCMEON 9

In Memorian: Dr. Enrique J. Faccio

1/III/1945 - 28/II/1993


1/III/1945 - 28/II/1993

Sinopsis de su obra
Próximo a cumplir 48 años, se apagó la vida del Dr. Enrique José Faccio, colaborador de esta Revista, destinada a divulgar los adelantos en clínica e investigación neuropsiquiátricas.
Médico por vocación, obtuvo su título en marzo de 1971 y su Diploma de Honor de la Facultad de Ciencias Médicas el 22 de noviembre de 1972 (Libro 3 - Folio 14).
Sucesivamente obtuvo las especialidades de Anatomopatólogo, Neurólogo y Legista. Su obra constituye un ejemplo de trabajo, lucha y dedicación en pos de una idea.
Estudiante aún, mostró su inclinación por el conocimiento del Sistema Nervioso Central, asistiendo a este laboratorio donde aprendió las difíciles técnicas histológicas, mientras cursaba la Unidad Docente Hospitalaria en el Instituto Modelo del Hospital Rawson. Aquí aprendió a amar la historia que encierran sus paredes y la actitud humilde se sus predecesores. Aquí conoció a quien signaría su vida: el brillante prof. Dr. Diego Luis Outes. Inició su carrera hospitalaria con la residencia en Anatomía Patológica en el Hospital "Juan A. Femández" (1971-76) bajo la tutela de otro maestro: el prof. Dr. Mauricio Rapaport. Residente de Neurología del Policlínico "Mariano R. Castex" durante 197374, bajo la Jefatura de Servicio del prof. Dr. Julio C. Ortiz de Zárate, alternó su actividad específica con las intensas guardias médicas de la década de los setenta.
Esta formación le dio lo que constituirían su pensamiento y su vida: la necesidad de alternar la dura realidad de la enfermedad neurológica con la autopsia médica, y así llegar a la certeza diagnóstica. Estas actividades conjugadas marcaron el carácter de su quehacer profesional: la correlación anátomo-clínica.

Desde 1977, con los Dres. Isabel Benítez y Juan Carlos Goldar en el Laboratorio de Patología del Hospital Borda, conoció el rigor de la investigación cerebral y la autencidad de la vocación, así como el respeto por el enfermo mental.
Con el Dr. Rodolfo J. Charchaflie, Jefe del Servicio de Neurología del Complejo Médico-Policial "Churruca-Visca", trabajó desde 1978 y junto a él mantuvo la fina semiología neurológica y conoció la sabiduría del hombre de bien.
En 1977 publicó "Autonomic neuropathy and painless myocardial infacbon in diabebc patients", en colaboración con los Dres. Faerman, Rapaport y otros. (Joumal of the American Associabon 26:1147-58); "Cardiac Inervabon and Conducbon Abnormalibes" (R. Circulabon, en nota al editor 56:127-128). En 1978, "Mioicardial localization of Tritiated Prenylamine" (Ac. Pharmacology 6:251). En 1979, "Prenylamine, autorradiografic and neuropathological studies on myocardial mechanisms of action" (Joumal of Clin. Card Vol. 2 151-154). Estos temas fueron previamente presentados en el Congreso Argenbno de Neurología de Mar del Plata.
En ellos demostraron histológicamente la pérdida de los filetes nerviosos del miocardio en la diabetes mellitus, concluyendo así que tal es la causa de la ausencia de dolor precordial en el infarto agudo de miocardio de estos pacientes.
En 1982 publicó en colaboración con los Dres. Faerman, Calb y Podestá "Autonomic neuropathy in the skin" (Springer-Verlach 22:96-99), donde muestra idéntica pérdida de la inervación simpática de las glándulas sudoríparas con la consecuente anhidrosis parcial de los diabéticos. Ya había recibido (1978-79) el Premio Bienal de la Sociedad Argentina de Diabetes de la Asociación Médica Argentina.

La neuropatología de la demencia alcohólica comenzó a llamar su atención en el hospicio. Desde "los aspectos anatomopatológicos de la agresión cerebral en el alcoholismo crónico", presentado en la Cátedra de Medicina Legal y Deontología Médica de la Facultad de Medicina de la U.N.B.A. en 1977 hasta su tesis de Doctorado, "La atrofia alcohólica del Cuerpo Calloso", con calificación sobresaliente, con jurado "Ad Hoc" y cuyo padrino de tesis fue nada menos que el Prof. Outes, publicó y expuso en congresos numerosos trabajos que fueron reconocidos con el premio "Vocación Neurológica" por la Sociedad Neurológica Argentina en 1980.
En 1978 publicó "Demencia alcohólica progresiva - Enfermedad de Marchiaffava-Bignami" en colaboración con el Dr. E. Herskovitz (Medicina 38:665-672), volcada luego en Toxological Abstracts, 1979, 91-92; "El cerebro de los alcoholistas crónicos" (Neuropsiquiatría 9:69-76) y "Algunas consideraciones sobre el cerebro de los alcoholistas crónicos" (Revista Neurológica Argentina 2:97-113) en colaboración con su esposa; concluye que, la pérdida de fibras del estrato medio del Cuerpo Calloso, que se observa a simple vista al separar los dos hemisferios cerebrales, son producto de la injuria tóxica al sistema comisural más cercano en la filogenia, el que conecta las cortezas prefrontales entre sí, en las que existe una degeneración celular crónica que está en la base de estos estados demenciales.
En 1978, con el Dr. Juan Carlos Goldar publican la traducción del texto original de Alois Alzheimer: "Sobre una singular enfermedad de la Corteza Cerebral", (Neuropsiquiatría 9:87-88) e hicieron llegar al cuerpo médico la descripción primera de la que pasaría a llamarse "Enfermedad de Alzheimer" y que más tarde inclinaría su observación hacia los estados de envejecimiento normal y patológico.

En la revista Neurológica Argentina escribió "Envejecimiento cerebral, un punto de vista neurobiológico" (1985), al que seguiría "Envejecimiento y demencia, una hipótesis neurobiológica en base a hechos de la anatomía normal y patológica", en colaboración con el Dr. Alberto Eumekian (Medicina Alemana Vol. XXVI Nº 11 pág. 1191-1263), trabajo que mereció el premio "Teresa Mora de Roel" como la mejor tarea de investigación en medicina humana. El monto percibido en dólares estadounidenses fue donado íntegramente para la restauración del Aula de este laboratorio, que desde entonces lleva el nombre "Prof. Dr. Braulio A. Moyano".
Ampliando este tema escribió en 1988 "La evolución del cerebro con los años", (Revista Argentina de Geriatría y Gerontología. Vol. 8:129-145) y "Modificaciones encefálicas en el envejecimiento", elaborado entre 1986-87, mereció el primer premio de la Universidad Argentino-Norteamericana. El trabajo se tituló "La anatomía normal y patología del envejecimiento cerebral humano" y consta de dos tomos: un libro y un atlas.
Entre aquella traducción de la publicación original de Alzheimer y sus posteriores trabajos sobre envejecimiento cerebral humano, se ocupó de complementar los pensamientos de Norman Geshwind sobre la asimetría macroscópica de las áreas acústicas primarias, publicando en 1980, "Mieloarquitectura de los planos temporales del cerebro humano" (Medicina 40:662666) y "Nociones sobre la asimetría hemisférica desde el punto de vista anatómico" (Neuropsiquiatría 11:24-29). Ambos reúnen una serie de consideraciones en tomo a la función individual y complementaria de los hemisferios cerebrales y su sección quirúrgica o la agenesia pura del Cuerpo Calloso, no resultan en dos conciencias, sino que los dos grandes territorios telencefálicos dan, juntos o separados, un único e irrepetible ser humano. Cuando en 1986, el Jefe del Laboratorio, prof. Dr. Diego Luis Outes, fue jubilado sin más trámite que una nota cursada por la intervención del Hospital, el Dr. Faccio recibió, al hacerse cargo de la jefatura, de las manos generosas del maestro un pequeño libro, el último de Paul Emil Flechsig "Mi obra mielogenética", legado rico de vida y de voluntad. Junto con el Dr. Goldar escribieron y publicaron en la Revista Neurológica Argentina, "El prof. Dr. Diego L. Outes, su importancia en la Neuropsiquiatna Argentina". Solo el silencio respondió a esa nota sin par. Ya el inefable maestro había preparado junto a su sucesor: "La teoría de la neurona, el mayor descubrimiento de Don Santiago Ramón y Cajal: la contiguidad neuronal".

En septiembre del mismo año viajó a Europa, como Miembro Titular del Congreso Internacional de Neuropatología que se desarrolló en Estocolmo, luego hizo una rotación por el Laboratorio de Bel-Air en Ginebra, para llegar al Instituto Santiago Ramón y Cajal en Madrid, a donde llevaría las preparaciones histológicas de extraordinaria belleza realizadas en Buenos Aires, y al mismo tiempo comprobaría que en aquellos lugares se tiende a preservar la historia de manera impecable para que en ella se afirmen las nuevas generaciones y sus ímpetus de investigación.
En los dos últimos años de vida colaboró con esta revista: "Reconsideración sobre la atrofia lobar de Pick" Año 2. Vol 1 NQ 2 (1991).
"Sobre la formación de un banco de cerebros en el Hospital José T. Borda", basado en su impresión de un sobrediagnóstico de la Enfermedad de Alzheimer. Los hechos le darían la razón; sólo el 50% tuvieron su correlato post-mortem y una proyección futura; la necesidad de una certeza previa para el adecuado consejo genético del complejo Alzheimer-Pick-Down.
En el mismo volumen publicó "Christofredo Jakob y el origen del psiquismo" donde expone uno de los temas más controvertidos del ser humano: qué es la mente y cuando hace su aparición a través de la filogenia.
Fue docente adscripto de la Cátedra de neurología de la U.N.B.A. y desde 1988 docente autorizado, tuvo a su cargo la materia neuropatología del Curso Superior de Médico Neurólogo.
En la Sociedad de Neuropatología fue colaborador de las Dras. Ana Lía Taratuto y Marta Jones en el curso Anual de neuropatología entre 1983-89.
Dictó más de 30 conferencias en la Capital Federal y el Interior del país de las que siempre prefirió destacar: "Christofredo Jakob: vida y obra" 15 de mayo de 1991 en el Instituto de Neurobiología.
"La idiocia cerebelosa de Beyerman" Hospital Ramos Mejía. Servicio de Neurología del Dr. Manuel Somoza (1987).
Conferencia Plenaria Central del XXIV Congreso Argentino de Neurología en San Luis (1985).
Incansable trabajador, luchó por la vida hasta el final. Otro ejemplo más de su actitud creadora, de su inteligencia definida y de su obra clara y fecunda.

Dra. Elvia Cecilia Moyano.
Psiquiatra - Anatomopatóloga
Jefa (int.) del laboratorio de Anatomía Patológica
Hospital José T. Borda. Ramón Carrillo 375. Capital Federal.

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